COMO RESPALDAR LA INFORMASION
El respaldo de información consiste en realizar un
duplicado de ésta, llamado también copia de seguridad o back.
Estas copias pueden realizarse de forma manual, en las que el usuario determina
la información y periodicidad para llevar a cabo el respaldo, o bien
establecerlo automáticamente mediante herramientas de software[1].
¿Cuál es la importancia o ventaja de realizar respaldos?
Los respaldos permiten cierta protección contra errores humanos, borrado
accidental, uso negligente, virus[2],
etc. Cualquier persona que utilice una computadora, sea ésta personal o de
oficina, debe preguntarse si su información está realmente a salvo, pues los
imprevistos están a la orden del día.
¿Qué sucedería si por ejemplo, un día prendemos nuestra
computadora y nos damos cuenta que ya no enciende correctamente? Lo primero que
se nos vendría a la mente es “¡mis archivos!”. Ésta y varias situaciones pueden
suceder, por ello es indispensable realizar un respaldo a fin de aminorar estos
problemas.
Buenas prácticas
para el respaldo de información
Elige el medio de
almacenamiento: Si sólo
manejas archivos de texto, hojas de cálculo, presentaciones con diapositivas o
documentos PDF, éstos requieren de muy poco espacio, por lo que es mejor utilizar USB oCD’s;
pero si manejas grandes cantidades de información utiliza dispositivos de mayor
capacidad, como dice el dicho “de acuerdo al sapo es la pedrada”.
Establece tus tiempos de
respaldo: Dedica un
tiempo para resguardar tu información, si manejas información crítica y de
constante actualización, es recomendable que respaldes tu información regular y
periódicamente, diario si te es posible, no te distraigas ni dejes la máquina
desatendida por largos periodos de tiempo al efectuar tu respaldo. Si hay
oportunidad pide a alguien que te ayude en esta tarea.
Selecciona y divide tu
información: Separa
cuidadosamente la información importante, no la mezcles con información de
menor importancia (tal como imágenes, juegos, música, videos), puede suceder que
al borrar una carpeta de imágenes que ya no te gusten, accidentalmente borres
comprobantes de pago que habías escaneado y los tenías en formato imagen.
Control de los medios de
almacenamiento: Sea cual sea el
medio de almacenamiento que utilices, etiquétalo de manera adecuada y lleva un
control de: etiquetas de los medios, fechas y tipo de información respaldada.
Si llevas este control en un documento
electrónico ten a la mano una impresión, seguramente te será muy útil a la hora
de restaurar.
Utiliza el mayor espacio
posible del medio: Es posible
que cuando llevemos a cabo el respaldo de nuestra información, éstos no llenen
completamente el medio de almacenamiento. Si esto sucede, indica el espacio que
quedó disponible en el etiquetado o regístralo en tu control de respaldos, este
espacio siempre puede ser utilizado.
Las máquinas no son un medio
seguro de respaldo: Tener información respaldada en dos o más
particiones en el disco duro de la computadora no es seguro, ya que si es
infectada por virus todas las particiones lo estarán, al igual que la
información contenida en ellas.
Respaldar fotografías,
imágenes, música o videos: Es preferible utilizar discos ópticos, ya que
esta información no cambia constantemente y puede ser preservada por mucho
tiempo (hasta por 100 años) con el debido cuidado.. Las particiones del disco
duro únicamente son útiles para tener respaldos temporales y a corto plazo, la
información siempre debe respaldarse en algún medio externo para evitar
perderla.
Un solo respaldo no es suficiente: No basta con tener un
solo respaldo de la información, si te es posible haz un duplicado de éste, los
respaldos también son susceptibles a factores externos o fallas a la hora de la
restauración.
Un respaldo total o parcial: Si realizas respaldos
totales, asegúrate que sea información que no cambie constantemente, así
evitarás redundancia y un alto costo en medios de almacenamiento, se puede
llevar a cabo un respaldo total cada semana, junto con respaldos diarios de la
información que haya cambiado; de este modo al momento de restaurar bastará con
tomar el ultimo respaldo total junto los subsecuentes respaldos parciales.
Comprime tu información: Comprimir la información
consiste en utilizar un software de compresión (WinZip, Winrar, 7Zip, entre
otros), para juntar toda la información en un solo archivo con opción de
ponerle contraseña y utilizar menos espacio en el medio, no está por demás
tener unos cuantos mega bytes extras.
Alternativas virtuales[3] de almacenamiento: Si necesitamos respaldar
inmediatamente información latente y no contamos con un dispositivo de almacenamiento
a la mano, pero sí con una conexión a internet, un correo electrónico nos puede
sacar del apuro, Google ofrece 7.5GB de almacenamiento en
correo electrónico con la capacidad de enviar información adjunta que no rebase
los 25MB, así mismo existen proveedores de alojamiento de espacio virtual
ej. Dropbox, muy útiles si queremos que nuestra información esté
disponible desde cualquier parte del mundo.
Protege tu información si se
encuentra respaldada en la nube: Si utilizas un correo
electrónico o un espacio de alojamiento en la Red, comprime tu información y
mantenla bajo contraseña, de esta manera evitarás que caiga en manos
equivocadas y hagan mal uso de ella.
Verifica tus respaldos cada
determinado tiempo: No dejes pasar más de 6 meses, máximo un año, sin
revisar que los medios y la información resguardada se encuentran en buenas
condiciones, realizando simulacros de restauración para verificar el estado de
la información, cualquier sospecha de falla en la lectura del medio será
indicador que es tiempo de transferirla a uno nuevo.
Ten presente la compatibilidad
y versatilidad de los medios: Utiliza medios que sean compatibles con la
mayoría de los equipos de cómputo y que no requieran dispositivos de hardware
adicionales para su utilización.
Maneja adecuadamente los medios
de almacenamiento: Mantén
alejado cualquier medio de almacenamiento de altas temperaturas, polvo, luz
solar y humedad. Limpia los discos ópticos con agua y un paño para lentes (sólo
en caso de requerirlo), evita manipularlos por la parte de lectura del disco y
utiliza estuches para CD’s.
Para tarjetas SD, memorias
USB y discos duros externos, evita golpearlos y retirarlos de la computadora de
manera repentina o mientras se encuentren en proceso de transferencia de datos,
utiliza siempre la expulsión segura del sistema operativo que manejes.
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